¡Únete a nosotros en nuestro Reto de Memoria de las Escrituras!
In Psalm 119:11, King David wrote, “I have hidden your word in my heart that I might not sin against you.”
When we were kids, it was easy (and fun!) to memorize Bible verses. Yes, we had the incentive of a prize in VBS or an award in Domingo School for memorizing Scripture. But as we get older and have families, responsibilities, jobs, and more, it’s a little more difficult.
Memorizing Scripture helps us when we need God’s guidance or direction. It reminds us of God’s faithfulness and His promises. It helps us to tune in to the Holy Spirit’s conviction. It helps us to recall God’s Word when we’re anxious, confused, desperate, or in need of hope.
And it grows our faith.
So how do we do this? We have some tips for you! Follow the link below to learn more!
Hay una oración nacida de la adoración que se centra totalmente en la misión de Dios y en Sus propósitos en este mundo. Es una oración que ve nuestras necesidades como Su escenario, con una meta más alta que nuestra propia satisfacción. Es una oración que le honra.
Abrir la Biblia y escuchar la voz de Dios no tiene nada de mundano. Debería suscitar en nosotros una emoción, una alegría y un sentido de celebración tales que, en comparación, un acontecimiento deportivo pareciera aburrido y trivial. ¿Por qué? Porque la Biblia trae alegría.
¿Sabías que Dios es cantante? ¿Por qué habría de sorprendernos? Él nos creó para cantar; es de esperar que Él mismo tenga alguna experiencia en ello. Sí, el Señor de toda la creación canta. Eso desafía nuestra imagen del Dios de rostro congelado, siempre decepcionado y de grandes expectativas.